Los autónomos vienen sufriendo una perdida de protección ante la seguridad social, teniendo un merma de
ingresos a consecuencia de una baja por enfermedad o accidente.
Este seguro le garantiza una indemnización
diaria cuando disminuyen sus ingresos por ambas
causas, paliando así los gastos que puedan
surgir del no desarrollo de su actividad
laboral.